Dünedain - Érase (2025)

![]() |

Power Metal
Autoproducido
2025
Temas
Oh Yeah!
La misma canción
Érase
Pandora
Silencio
Hilo rojo
La herida
Fénix
Némesis
Formación
Voz: Nano
Guitarra, voz: Tony Delgado
Guitarra: Mariano Sánchez
Bajo: Alberto Velasco
Batería: Miguel Arias
Crítica
Hace ya varios años, cuando me empecé a interesar en el heavy y power metal en español, me enamoré de las bandas más conocidas como Mägo de Oz, Saratoga, Avalanch y WarCry. Con el paso del tiempo fui conociendo a Dragonfly, Saurom y Dünedain, bandas que me enseñaron que había mucho más por descubrir y explorar en el mundo del metal en español.
Cuando conocí a Dünedain, era apenas una banda muy joven y con poca experiencia, pero no voy a negar que quedé encantado, pues era el año 2009 y acababan de lanzar su disco Buscando el Norte II: La Tierra de los Sueños, una propuesta bastante intensa por parte de los surgidos en Madrigal de las Altas Torres, en la que en todo momento jugueteaban con el heavy power, un subgénero que posteriormente perfeccionaron en sus siguientes obras como Mágica (2012), Pandemonium (2016) y su más reciente Memento Mori (2019).
Hoy la emoción es fuerte porque, después de seis años, estamos delante del octavo trabajo de Dünedain, cuyo título es Érase, y que trae la misma formación que su disco anterior, con Miguel Arias (batería), Tony Delgado (guitarra y voz), Nano (voz) y Mariano Sánchez (guitarra), además de la única novedad, Alberto Velasco (bajo), incorporado para esta nueva entrega.
El tema que nos da la bienvenida es “Oh Yeah!”, que no se anda con rodeos, pues es toda una descarga de heavy metal hímnico con una sonoridad punzante, muy en la onda de Saratoga, con guitarras hirientes y unos coros cargados de adrenalina. Tras este buen inicio llega “La misma canción”, cuya mayor atracción reside en el perfecto apoyo entre las voces de Nano y Tony Delgado, moviéndose en una tesitura cómoda y aguda que, junto a unas guitarras afiladas, incrementa el preciosismo de uno de los cortes más sentimentales del disco.
En “Érase” brillan los riffs de guitarra entre el destello denso de una instrumentación que avanza lentamente. Mientras tanto, las voces juegan en terrenos puramente heavy, donde tanto Tony como Nano se mueven como peces en el agua, sacando a relucir sus tesituras más potentes y agudas. Ecos del pasado llegan con “Pandora”, un tema de puro power en el que será imposible no pensar en canciones como “Mi alma sigue en pie”. Los riffs vuelven a ser vivaces y demoledores, con una parte coral que roza la épica y el sentimentalismo que, como es lógico, le sienta como un guante a los españoles.
Con una teatralidad más propia de una banda de heavy metal se despliega “Silencio”, una canción gobernada por el sentimentalismo que se desliza sobre una suave sección rítmica, añadiendo matices románticos y unos solos de guitarra impecables. Menor intensidad presenta “Hilo rojo”, que propone algunos de los riffs más tranquilos que le he escuchado a la banda, desarrollados en un registro más melódico, luminoso y dulzón, con protagonismo para los coros y unos solos de guitarra que se deslizan con agilidad entre fraseos y puentes.
Seguimos con “La herida”, perfectamente reforzada desde la percusión y con riffs de puro heavy metal. Aquí la banda eleva y multiplica las emociones, mostrando arreglos repletos de matices potentes que moldean una canción en la que resulta complicado no cantar o menear la cabeza. Temas como “Fénix” hacen brillar el disco, con un delicioso y aguerrido instrumental de aires totalmente power. Sobresalen los coros y los imponentes riffs, mientras Nano aporta su sobresaliente y corpulenta voz a una gran canción, constantemente arropado por Tony Delgado.
Para el final queda “Némesis”, donde el tono utilizado por Nano aporta un toque de incertidumbre a la composición, mientras los teclados añaden su cuota de romanticismo a otro tema de hechuras claramente dramáticas.
En conclusión: No cabe duda de que Dünedain ha vuelto con todo, porque Érase me ha gustado muchísimo. Aunque no hay una gran progresión en las composiciones, resulta muy acertado que hayan recuperado la fórmula musical de discos como Buscando el Norte II: La Tierra de los Sueños, junto a la potencia y agresividad de Pandemonium y Memento Mori. En definitiva, estamos ante un discazo de heavy power metal que se gana una nota de 8/10.
Últimas críticas de estilos similares:










Las más leídas:










Las más leídas de 2026.







Las más leídas de 2026/2025.










Las últimas del mismo país:











Suscríbete aquí!