Burning Witches + HammerKing - 11/2/26 - Sala Salamandra (L'Hospitalet (Bcn))

La noche del miércoles se presentó fría, gris y lluviosa en Barcelona, pero eso no nos impidió que nos desplazáramos a la Sala Salamandra, donde el metal se oyó a golpe de martillo y aquelarre.
Noche de Brujas y Martillos
La gira española Witches and Kings Tour, que juntaba a las suizas BURNING WITCHES y a los germanos HAMMER KING, arrancó con intensidad en el Hospitalet de Llobregat, dejando una velada digna de recordar para los amantes del heavy y el power metal, pese a la entrada justita que presentaba el recinto.
Antes de que las brujas nos hechizaran con su Aquelarre, HAMMER KING conquistó el escenario con su característico power metal épico, marcial y festivo. Los alemanes desplegaron un repertorio sólido que combinó himnos propios con una potente puesta en escena, que invitaba a la fiesta. Desde la intro “The Last Kingdom” hasta cerrar con la otrora mencionada cantada a capella por Titan Fox, cada tema fue una muestra de su energía teatral y de dominio del género. Cayeron canciones como “King for a Day”, la epiquísima “Make Metal Royal Again” o el himno marcial “König und Kaiser”, que combinadas con la teatral puesta en escena hicieron las delicias de un público muy entregado. Globos, monedas y vítores a diestro y siniestro, se unieron a riffs afilados y coros épicos, avivando el fuego para las brujas.
El cambio de set fue bastante rápido y en unos 15 minutos las luces bajaron para anunciar la aparición de BURNING WITCHES. Desde el primer momento, las Brujas desataban un vendaval que sería preludio a lo que nos esperaría al día siguiente. La sección rítmica era aplastante, el bajo de Jeanine y la batería de Lala se comunicaban a la perfección, mientras que las guitarras de Courtney y Romana cortaban con unos riffs potentes y unos solos electrizantes. Pero, por encima de todo, la voz de Laura llenaba todos los recovecos de la sala con una potencia y unos registros que ponían los pelos de punta. ¡Vaya vozarrón, señoras y señores! Aunque lo mejor, la simpatía que emana a raudales de esta mujer, con una sonrisa en todo momento y haciendo todo tipo de guiños y poses para los fans de las primeras filas. El público, por su lado, respondió con entrega total: puños en alto, cuernos por doquier y una comunión evidente con la banda. Pese a que la sala no estaba a tope, ya lo he dicho, banda y público nos hicimos oír a base de bien.
El repertorio de las Suizas hizo un recorrido esencial por su discografía, centrándose, como no podía ser de otra manera, en “Inquisition” (2025), el álbum que venían a presentarnos y que da pie a esta gira. Del mismo modo, la imaginería del escenario se basaba en la portada del disco y daba un toque aún más místico a la performance.
Como decía, “Soul Eater” y “Shame” eran las candidatas para abrir el concierto, mientras que la mítica “Dance with the Devil” servía para que los fans de toda la vida pudieran desgañitarse cantando. A mencionar, la máscara que siempre viste Laura durante este tema para acabar de aderezar la cosa. Tras “Maiden of Steel”, la homónima del disco con el que las conocí, “The Dark Tower” (2023). Si os soy sincero, me faltaron canciones de este gran álbum… ¡Ahí lo dejo!
Poco a poco, fueron cayendo más ‘grandes éxitos’ como “Inquisition”, “Black Widow”, o “The Witch of the North”, todos súper bien ejecutados por estas cinco brujas que han evolucionado muchísimo como banda y que cada vez suenan más compactas. Como ya dije en su momento, la incorporación de Courtney Cox a las seis cuerdas da mucha consistencia. Sus solos suenan, se entienden y llenan los temas. Para terminar la noche, no podía faltar “Burning Witches”, canción de su primer álbum que da nombre a la banda y que define a la perfección el espíritu de lo hasta aquí narrado.
Sin más, otra gran noche en la escena de Barcelona, con una combinación que ‘a priori’ contrastaba por la diferencia de estilos, pero que en conjunto sumó por la teatralidad de ambas formaciones y, sobre todo, por la fuerza con la que se presentaron en el escenario tanto alemanes como suizas.
Sin duda, el miércoles en Salamandra se vivió un auténtico ritual de acero y brujería que esperamos repetir en breve.
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