Ars Amandi + Lándevir – 9/5/26 – Sala Garaje Beat Club(Murcia)

Murcia empieza a cambiar de ritmo cuando se acerca el verano. Se nota en el ambiente, en las ganas de conciertos, y en citas como la fiesta de presentación del Leyendas del Rock 2026, que hizo parada en la Garaje Beat Club con una propuesta muy clara: dos bandas, dos formas de entender el folk y el rock con raíces, y un público con ganas de reencontrarse con ese sonido.
La noche arrancó con Lándevir a las 20:39, puntuales y sin rodeos, celebrando su XXV aniversario, abrieron con la intro “Un viaje en el tiempo”. Y no era solo un título: desde el primer momento te metían en su mundo, uno donde las melodías mandan y todo suena cercano, fácil de entrar. Fueron construyendo el concierto poco a poco, sin prisas, apoyándose en temas como “Recuerdos” o “El espíritu del viento”, que ayudaron a calentar el ambiente. La banda contó con la participación de Sara Ember en el violín, hecho que llamó mucho la atención y quien dio versatilidad a la banda liderada por Jose Mancheño!
Donde realmente conectaron fue en la parte central del set. “Nunca dejes de soñar” y “Amor prohibido” sacaron esa respuesta más emocional del público, ese punto en el que ya no estás solo escuchando, sino dentro del concierto. Lándevir no necesitó grandes artificios: jugaron bien sus cartas, apostando por ese equilibrio entre lo festivo y lo nostálgico que tan bien les funciona.
El tramo final fue de menos a más. “Leyendas del Medievo” y “El mañana ya vendrá” prepararon el terreno para un cierre con “Las mil y una noches” que dejó buen sabor de boca. No reinventan nada, pero tampoco lo necesitan: saben lo que hacen y lo defienden con solvencia. Un concierto espectacular.
Tras el cambio de escenario, el ambiente ya estaba caliente cuando a las 22:30 salieron Ars Amandi. Ars Amandi pisa fuerte, directo, con ese rock castellano que mezcla tradición y contundencia sin complejos.
Desde “Vagabundo en el mar” y “Sin mirar atrás” dejaron claro que venían a lo suyo: guitarras con peso, actitud y una identidad muy marcada. No hay disfraz, no hay postureo, hay un sonido que reconoces al momento.
Temas como “El poder de Caelia” o “Navegando en la tormenta” mostraron a una banda muy sólida en directo, mientras que “No queda si no batirnos” y “El último aliento” sacaron ese lado más combativo que conecta especialmente bien con su gente.
Uno de los momentos más especiales llegó con “Abre la puerta” de Triana. No fue una simple versión: fue un homenaje bien llevado a su terreno, que el público recibió con ganas y que sirvió para unir generaciones en la sala.
El cierre con “Rumbo norte” dejó esa sensación de concierto bien rematado, de banda que sabe lo que hace y que no necesita demostrar nada a estas alturas.
Más allá de los detalles, la noche funcionó. Era justo lo que tenía que ser: un anticipo del verano, una forma de ir calentando motores para lo que vendrá con el Leyendas del Rock 2026. Dos propuestas distintas, un público entregado y esa sensación de que, cuando todo encaja, no hace falta mucho más.
Murcia respondió. Y sí, el verano ya está llamando.
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